lunes, 25 de mayo de 2020

Capítulo 42



Carlos está montando a Joel, lo está violando. Es muy agresivo y despreciativo.
--¡¡goza, maricona¡¡ ¡¡esto es lo que siempre has querido¡¡
Joel siente un gran dolor mientras que nota como Carlos lo taladra como si lo quisiera partir en dos. El miembro de Carlos es muy grande pero se abre paso en el cuerpo de Joel que se dilata para aceptarlo. Los dos se van convirtiendo en su solo cuerpo. Aunque Carlos lo único que quería era satisfacer su instinto y lastimar a Joel por la venganza, no puede evitar hacerle el amor. Siente una gran ternura y son esos sentimientos que siente y los que ha tratado de borrar de su alma los que dulcifique sus movimientos de cadera, que penetre a Joel, después del primer impulso, más suavemente. Y de repente Joel grita pero es un grito mezclado con placer. Joel siente que se está rompiendo pero ya no del dolor sino del gusto. Jamás pensó que acostarse con un hombre fuera así de rico, jamás pensó que se pudiera disfrutar tanto. En poder de Carlos, bajo su total dominio se siente en el paraíso. Se está cumpliendo el mayor de sus sueños. Siente que es el primer día del resto de su vida, que ha vivido sólo para llegar virgen a ese momento. Aunque ninguno de los dos se atreve a gritar sus sentimientos, sus pieles no hacen más que repiten que se aman.
Emilio tras la puerta escucha los fuertes jadeos de la pareja. Se le hace muy extraño imaginar a su hermano el guapo, a su hermano el perfecto, el de las dudas, pero en definitiva su hermano pequeño desafiando a todos y no frustrando más sus instintos, sus ganas de macho. Liberando sus bajas pasiones y acostándose por fin con el hombre que le gusta. Tanto que deseo poder ver como un guapo como Carlos  desvirga y eso está pasando. Y él  está ahí. No mirando pero es imposible escuchar sus jadeos. Pero hay miedo. Emilio desea que su hermano sea feliz, se alegra que haya decidido jugársela con todo por lo que quiere pero sabe que por estar en brazos de Carlos va a sufrir mucho, que esos momentos de felicidad le van a salir caros.
A Carlos le gusta sentir como Joel se ha derretido a su cuerpo, cómo está vibrando, cómo está gozando. Pero no puede evitar que una parte de él lo esté odiando porque para Carlos también es su primera vez. No es sólo el placer físico, no es un simple polvo, es la primera que hace el amor de verdad. Él también siente que es el momento más crucial de su vida, no soporta que con un hombre esté sintiendo lo que jamás ha sentido. De sus sentimientos más profundos y puros le nace un rechazo hacia quien los provoca, un sentimiento que lo lastima y le hace lastimarlo a Joel. Lo agarra del cuello y con desprecio grita:
--¡¡basura, Maricón¡
También le da unos azotes en el muslo que dentro del juego sexual a los dos los encanta. 
--que culillo que culillo¡¡ nació para llenarlos de vergas. Vas a ser una gran putita.
Joel siente muy rico cuando Carlos explota dentro de él. Le excita sentir una lluvia de esperma dentro de él, del esperma de Carlos. De ese hombre tan guapo que lo ha enloquecido. Joel está extasiado, roto de placer. Carlos, aún jadeando y temblando de gusto, se levanta. Agarra su ropa y todavía retorciéndose del placer se empieza a vestir. Con mucho desprecio le dice a Joel:
--¿¿¡¡quien es el maricón ahora?¡ ¡¡ya no podrás llenarte la boca, presumir que eres mejor que yo porque nunca te han dado por el culo¡¡ ¡pues ya te han dado y bien dado¡¡ ¡¡y he sido yo el que te ha convertido en un maricón y eso es lo que te hace más despreciable¡ ¡¡sólo una basura se acuesta con el marido de su madre y estando ella y la puta de su hermana preñadas de ese mismo macho debería darte vergüenza. Ninguno en tu familia tenéis decencia y dignidad. Sois todos unas regaladas¡¡tu padre el sidoso en el infierno en el que arden todos los maricones debe estar revolcándose del coraje al saber que le nacieron 3 hembras y las 3 unas guarras que se abrieron de piernas a las primeras de cambio al primer macho que vieron¡ ¡¡las 3 hermanitas –muy irónica—sois unas mujerzuelas¡¡
Carlos es muy despreciativo y a Joel le duele que para Carlos el haber sido el primero no sirva sino para humillarlo. Le duele ser sólo parte de una venganza. Joel se levanta totalmente desnudo y se le enfrenta:
--¡¡no te metas con mi familia¡
--¡¡menuda familia tu madre se me regaló nada más conocerme pasando por encima de la memoria de su esposo, tu hermano me pagó una fortuna por un polvo conmigo, tu hermana la monja resultó una puta de lo peor¡
Lo que más le duele a Joel, son las risas. El rencor y desprecio de Carlos.
--¿a que viene todo esto?¿porqué vengarte? Tú eres tan maricón como Emilio y como yo. Yo no tengo la culpa que no te aceptes como eres.
Carlos agarra del cuello a Joel. Muy violento le dice:
--¡¡almenos yo no soy tan maricón como tú que no eres capaz de acostarse con una mujer, prueba de eso es que a la pobre de tu esposa me la he tenido que tirar yo porque iba ya de rogona a cualquiera¡
Joel no da crédito a lo que oye:
--¡¡Noelia nunca me habría hecho una cosa así¡
Carlos se le ríe:
--¡pregúntale a ese perdida con quien consumó su matrimonio¡ ¡¡la zorra de tu esposa tuvo que recurrir a mí para tener sexo en su matrimonio¡¡ ¡¡eres asqueroso, sí yo me acosté con tu esposa, con tu madre, con tu hermana ¡¡a cual más puta¡¡ ¡¡y sólo me faltabas tú, virgencinta, que has resultado más maricón que tu hermano que me hizo rico por un polvo¡¡
Muy herido Joel le dice:
--¡¡está bien, te acostaste con toda mi familia, pero a mí me tuviste que violar y eso te convierte en un maricón de lo peor¡
--¡¡no finjas, desde el primer día tú lo que querías es que te cogiera, que te hiciera el favor¡
--¡¡no sé quien le ha hecho el favor a quien¡¡
Joel y Carlos se miran con mucho dolor, con rabia. Joel sale del cuarto, casi no puede caminar. Le duele el odio de Carlos. 
--ahi va la gran putita. Ve a buscar otra verga para que te dé lo que buscas. A mi ya no me sirves. Ya estás usado y a mi las putitas me dais mucho asco¡¡
Carlos no se siente feliz. Su venganza está en su auge pero le duele el dolor de Joel porque se le ha metido en el alma y no le gusta quererlo tanto. Las sábanas ensangrentadas le recuerdo ese momento de amor y pasión. Trata de sentirse satisfecho porque se está vengando, porque está saliendo todo mejor de lo que imaginó pero no lo está. Le entristece el dolor de Joel.

Por su lado Joel se siente una persona completa. Sabe lo que es el amor, el sexo pero le duele que Carlos lo haya usado para su venganza. Furioso empieza a hacer su maleta.
--¿dónde vas? –le pregunta Noelia que acaba de llegar.
Joel siente rabia hacia su esposa por haberse acostado con el hombre que le gusta. Está molesto por la humillación a la que lo ha sometido Carlos.
--¡¡haz tus maletas que nos vamos¡
Noelia sonríe feliz:
--¿me compraste la casa?
A Noelia le hace ilusión tener una casa como la de Soledad. Joel está demasiado molesto con su esposa como para complacerla y le deja bien claro que se van al departamento de antes. Noelia no quiere volver a su antigua vecindad, lo siente como una derrota y se niega a acompañar a su marido.
--¡¡yo me quedo aquí¡
Joel la mira desafiante y le dice:
--¿prefieres que mi madre sepa que te has acostado con su marido?

Capítulo 41




Carlos siente un gran placer al acostarse con la esposa de Joel y más sabiendo que él no ha sabido hacerlo. Lo que lamenta que no los vea. Los dos están muy ansiosos, es un polvo rápido. Pero sonríe mientras se sube el boxers:
--ya tendrá tiempo de saberlo... --piensa.
Carlos no le dice nada a Noelia, la hace sentir una prostituta. Noelia llora por haberse dejado llevar, aunque se justifica diciendo que fue culpa de Joel porque no le da lo que necesita Noelia. Carlos tiene una sonrisa de satisfacción en su rostro:
--¡¡los humillaré a todos pero antes me tengo que acostar con él¡
Y Carlos arde en deseo de hacer el amor a Joel y sabe que es por placer:
--él no será el unico de la familia que no sea mío... 
y aunque está dispuesto a vengarse a Carlos le duele hacer sufrir a Joel. Joel se ha dado un chapuzón en la piscina no imagina que su esposa se ha acostado con Carlos. Sube al cuarto y desnudo se mete en la cama. Noelia ya duerme, almenos eso cree él. Joel no la roza apaga la luz, llora atormentado. Piensa en Carlos. No imagina lo culpable que se está sintiendo Noelia.



Al día siguiente, Carlos no deja de mirar a Joel con burla y éste cree que es porque sigue virgen no porqué él sí se ha acostado con Noelia. La joven muy culpable se muestra comprensiva con su marido y decide quedarse a su lado. Joel para que ella no sospeche paga a un médico para que le diga que es impotente y que está en tratamiento. Noelia llora y le pide perdón y los dos se sienten culpables. Ella por haberse acostado con otro cuando cree que su marido está enfermo y él por mentirla. Y así van pasando los días, el matrimonio se comporta como hermanos y los dos evitan a Carlos porque no soportan la burla de la mirada de él, se siente humillados. A veces Carlos pasa por el lado de ellos:
--puta --le susurra a ella.
--Maricón --a él.
Y a Joel le duele no poder callarle la boca. Almenos con Noelia a su lado que lo apoya se siente más tranquilo. Y aunque Carlos está esperando el momento de humillar a Joel le duele saberlo aún casado y distante con él.

Sebastián se vuelve a encontrar con Ariadna. Ella le iba a huir pero él con una sonrisa le dice:
--¿haces mucho esto de dejar a la gente con la cuenta...?
--que pena contigo...
Él la mira muy dulce, ella le sonríe:
--pero me querias invitar a un cafe ¿no?
--si pero contigo... si te lo tomas ahora conmigo te perdone...
--de acuerdo...
Sebastián casi no se lo puede creer. Se va acercando a ella, a él le gusta, ella lo ve como amigo... 

Han pasado 1 mes desde que Joel se casara con Noelia, Emilio se sorprende al ver a Ariadna con Carlos. Discuten. Se esconde tras una esquina, los oye.
--¡¡dejame en paz¡
Carlos la quiere abrazar, la mira con cara de degenerado:
--¡cuando te me regalaste en el río y me diste tu primera vez no eras así¡ ¿¿te dónde te salió la decencia?
Emilio se ha quedado en shock, no se puede creer lo que oye. Ariadna mira a Carlos lloroso:
--dejame en paz... ¿es que no me has hecho suficiente daño?
--No... quiero verte de rodillas a mis pies...
--¡¡Nunca¡
--¡¡le diré a tu madre que te me regalaste¡
--¡¡no sabía quien eras¡ ¡¡me hiciste creer que me querías¡
--tú le has hecho crear a tu madre que te violaron... ¿porqué la mentira? van a creer que en verdad te me regalaste...
Emilio se siente muy culpable, le duele que el monstruo que él creo haya lastimado a su hermana. 
--si no te portas como una puta le diré a tu madre que tu bastardo es mio...
Ariadna le da una patada en los genitales y lo deja en el piso retorciéndose del dolor.

Emilio se refugia en Sebastián, le ha contado todo lo de Carlos y ahora le cuenta lo de su hermana.
--¡¡es mi culpa¡ --llora.
A Emilio le gusta hablar con Sebastián porque siempre sabe cómo animarlo.
--tú no tienes la culpa de nada... él aceptó acostarse contigo... además si ahora quiere acostarse con tu hermano... le odio de Carlos no es culpa tuya...
--¿y qué hago?
--sólo veo una solución di la verdad...
--Joel no me lo perdonaría... él lo ama, además se sabría que es gay, no puedo traicionarlo..
--pues que tu hermano lo resuelva...
Y Emilio se va. Sebastián si estaba desnudo pero no Emilio. Sólo ha buscado al amigo lo que ha sido un alivio para Sebastián.

Joel no da crédito a lo que Emilio le explica. Tiene el rostro desencajado por la rabia. Tira una mesa como loco.
--¡¡no puede ser¡¡ ¡¡no puede ser¡
No sólo son celos al saber que dos hijos de su sangre le van a nacer a Carlos sino el hecho que ese hombre que tanto le gusta se metiera con lo más sagrado que tenían.
--¡¡lo voy a matar¡
Joel sube como loco. Sólo está el servicio.
--¡¡ha que decir la verdad¡
Joel irrumpe en el cuarto de Carlos y antes que éste le diga nada le dice:
--¡¡¿¿es verdad que Ariadna fue otra de tus víctimas y el hijo que espera es tuyo?¡
Carlos se le ríe:
--así que la putita habló...
Joel está como loco, Carlos se le rie. Joel lo tumba de un puñetazo. Carlos no se levanta pese a que Joel le grita que lo haga. Emilio tiene miedo que pase algo grave.
--¡Emilio... dejanos solos¡ --Joel.
Emilio no quiere irse. Desde el piso Carlos dice:
--si no te vas gritaré que los dos maricones me quieren violar...
Carlos se ríe, Joel está furioso:
--¡que te vayas¡
Carlos se levanta y mira a Emilio burlón:
--¿no ves que lo que le pasa a tu hermano es que tiene celos porque ha sido el único de la familia que no me ha echado un polvo? seguro que eso es lo que quieres...
A Joel le duele mucho el cinismo con el que lo mira. Carlos pone a Emilio la mano en los hombros y burlón dice:
--vete de la casa... ¿o es que nos quieres escuchar jadear?
Joel mira a su hermano:
--haz lo que te dicen...
Emilio sale pero se queda un rato en la puerta. Carlos burlón dice:
--¿y bien quien es el que se desnuda primero?
Y a Joel lo que más rabia le da es que ese hombre lo seduce con una sola mirada. Emilio se da cuenta que no va a pasar nada que Joel no quiere y acaba bajando. Joel mira lloroso a Carlos, le duele su odio. Carlos se le ríe y dice:
--¿qué le pasa al maricón?
--¡¡el único maricón eres tú¡¡ ¡¡yo soy virgen nunca me han dado por el culo como a ti¡
Carlos lo mira amenazante:
--¡eso tiene fácil arreglo¡
Carlos se desabrocha los pantalones.
--no si te ocurra... --le advierte Joel asustado.
Con deseo, con odio Carlos le dice:
--¡¡yo te puedo dar por el culo siempre que quiera...¡
--¡jamás...¡¡
y Carlos le da un golpe con la lámpara que lo tumba y lo deja semiinsconsciente, lo agarra de la cabeza.
-¡¡eres mío... harás lo que yo te diga¡
Lo tumba a la cama, lo hace prisionero de su cuerpo. Le baja los pantalones, el boxers.
--no así no...--murmura Joel en semiinconsciencia..
Carlos lo tiene inmovilizado y muy excitado le clava sin ningún tipo de cuidado el arma sexual a Joel que grita como si lo hubieran matado. Es un grita que excita mucho a Carlos. A Emilio se le hiela la sangre y va corriendo. Joel llora sangre mientras que Carlos lo está matando como una bestia sexual en celo.



Capítulo 40





Joel desea abrazar a ese hombre que sufre por él pero va a tener un hijo con su madre y además lo quiere destruir. Salen juntos hacia la iglesia. Joel en el altar junto a la feliz novia. Emilio muy triste al lado de su hermano. Carlos con su esposa, Soledad llora sin darse cuenta que ella y la novia son las únicas felices. Carlos se muere de la rabia. La ceremonia ha comenzado. Joel mira de reojo a Carlos, se estremece pensando en sus besos, en sus caricias.
--si hay alguien que sepa o conozca de algo por el cual estas personas no puedan casarse que hable ahora o calle para siempre...
Se hace un gran silencio. Joel desea que Carlos interrumpa su boda y Carlos que se eche para atras.

Ariadna está sola en una cafetería. Está pensando si debe ir a la boda de su hermano. Por un lado le gustaria estar con Joel y por otro lado no quiere volver a ver a Carlos. Se acaricia el vientre agobiada:
--un hijo... y mi mamá va a tener un hermanito mío y tuyo hijo mio...
Y de repente se encuentra con la sonrisa de Sebastián:
--Hola... me recuerdas...?
Ella lo mira nerviosa:
--si claro.
Él se sienta:
--¿me invitas a un café?
Y ese guapo chico le pone nerviosa:
--la verdad es que yo ya me iba...
Ariadna se levanta y él la agarra de la mano:
--no te vayas... --le suplica.
Y él le gusta mirarla, tocarla. Ella siente una sensación extraña, le gusta pero le da miedo. 
--quedate conmigo, Ariadna...yo te invito...
Y Ariadna se asusta:
--¿¡¡¡como sabes mi nombre?¡
Teme que sea otro loco como Carlos:
--tranquila, no te asuste... le vi en el buzón... Soy buena persona... mi madre te lo puede decir... él dice que soy el mejor hombre del mundo y que la muchacha de la que me enamore tendrá muy suerte... ¿tú no piensas lo mismo?
A ella le gusta la sonrisa de él, medio sonríe.
--te invito a lo que quieres...
--No me tengo que ir...
Sebastián se iba a levantar pero Ariadna se va corriendo asustada. Él la iba a seguir pero el camarero le dice:
--¡¡¿¿quien va a pagar la cuenta?
Sebastián saca un billete y no espera la vuelta pero Ariadna no está. Se lleva las manos a la cabeza desesperado.
--¡¡maldita sea¡
Piensa en ir a su casa a buscarla pero teme que se asuste y empeore las cosas. El chico está muy triste:
--¿¡qué me está pasando?¿qué?
Sebastián llega a la casa abatido. Nunca una chica le hizo sentir como él:
--si esto es el amor no me gusta...
Sebastián no puede evitar una angustia al pensar en Ariadna. Al día de hoy nunca una mujer le dijo que no y no sabe que le pasa con Ariadna, qué hacer con ella. Se tumba en el sofá abatido. Tiene una gran necesidad de saber quien es esa chica que le está gustado. No puede dejar de pensar en ella.
--menos mal que Emilio está en la boda del hermano y no va a venir... Ahora lo que menos quiero es verlo a él...
Sebastián pensando en Ariadna se siente mal por lo que está haciendo:
--es tan inocente, tan pura... ¿¡qué le digo si me pregunta por mi trabajo?¿por cómo me gano la vida? ¿cómo le digo que me estoy aprovechando de un pobre infeliz?
A Sebastián le angustia saber que Ariadna lo va a despreciar si sabe de su oficio. No imagina el parentesco de la chica que le gusta y el chico con el que se acuesta.


Carlos no dice nada y alto y claro es Joel el que a su turno dice:
--sí, quiero.
Carlos se siente abatido al ver a Joel casado con Noelia. Soledad grita:
--¡¡vivan los novios¡
La mujer está feliz al ver a su hijo casado es la primera en felicitarlo:
--¡¡que feliz vas a ser¡¡ ¡¡que feliz¡
Emilio abraza a su hermano triste:
--espero que sepas lo que haces...
Noelia y Soledad se abrazan felices. Carlos y Joel se miran tristes. Carlos lo abraza y Joel tiembla:
--te has perdido el polvo de tu vida...--dice Carlos con pasión y rencor.
Carlos se aparta de él, se muestra muy cariñoso con Soledad. Durante la fiesta Joel está nervioso. Bebe algunas cervezas ante la mirada burlona de Carlos.
--no bebas más, hermano --le pide Emilio.
Y Carlos necesita beber, confía que así pueda estar con Noelia. Noelia finalmente es quien le saca la cerveza de la mano:
--vamos a bailar que quiero que estés en plena de forma para esta noche...
Y Joel la abraza y Noelia lo siente pasional pero no sabe que Joel lo quiere es molestar a Carlos. Le duele la mirada burlona de Carlos que está seguro que no pasará nada en la luna de miel. Emilio abraza a su hermano preocupado. 

Y Joel en su noche de bodas trata de excitarse, encerrado en el baño se masturba pensando en Carlos y sale con una gorda trompa deseando que le aguante. Con los ojos cerrados y pensando en Carlos desnudo Joel ataca a su esposa. Noelia se aferra a él:
--¡¡que ganas tenía¡¡¡que ganas tenía¡
Pero Joel arruga.
--lo siento... no puedo...
Noelia lo mira incrédula:
--¿¡como?¡
--es que bebí mucho...
Noelia lo bofetea y Joel teme que ésta le haga un escándalo. Lo que más le duele es quedar en ridículo ante Carlos:
--¡¡es que te ríes de mí¡
Joel se lleva las manos a la cabeza:
--¿¡¡que culpa tengo yo si no puedo?¡
--¡¡pues si no eres maricón no sé qué¡¿¿para qué te casaste conmigo?
Joel la abraza desesperado:
--dame tiempo...
--tienes la luna de miel, si no te dejo porque no me has cumplido... pediré la anulación por no consumación...
Y Joel sabe que eso sería un suicidio para su reputación, que todo el mundo sabrá que es gay y lo que más le duele es que Carlos se vaya a burlar de él.

Días después... Noelia y Joel llegan a la casa donde lo reciben Soledad y Carlos pese a que Joel queria instalarse en el departamento. Se les nota que no son felices aunque Soledad no se da cuenta. Noelia y su esposo se encierra en el dormitorio.
--¡¡a ver si esta noche sí me cumples¡
--¡¡no me agobies¡¡ ¡¡si te pones así nunca te voy a poder cumplir¡
Noelia se lleva las manos a la cabeza:
--¡¡es que esto nuestro no es normal¡¡ ¡amarte y no tenerte es una maldición¡
--si me amas dame tiempo...
Noelia se está volviendo loca:
--¡¡si esta noche no hago el amor te dejo... te dejó¡
Noelia se encierra en el baño, Joel tira un jarrón al piso. Se abre la puerta. Carlos lo ha oído todo:
--te lo dije, maricón...
Y se va riendo:
--si no te hubieras casado la estarías pasando delicioso en mis brazos, ahora te morirás virgen.. Vete s jalartela un rato. Maricon y niñita.
Carlos desaparecer por donde ha entrado. Joel lanza la lampara contra la puerta y llora. Le duele sentirse humillada por Carlos. De nada ha servido su boda si Carlos sabe que no se acuesta con su esposa, al contrario. Aún es peor.

En la noche Joel se dice así mismo que como sea se tiene que acostar con Noelia y se excita mucho pensando en Carlos y su erección es muy grande pero no puede. Se sube el boxer y se va abatido. En ese momento entra Carlos, la mira seductor. Está medio desnudo, el boxer le remarca todo y Noelia está en la cama con ganas de hombre y furiosa con su marido. Carlos se tira sobre ella y se medio baja el boxers, la penetra como una fiera salvaje.




Capítulo 39



Aunque Joel desea a Carlos, se aparta de él. Carlos le suplica:
--no me rechaces... yo sé que quieres hacer el amor conmigo...
Joel nunca lo había visto tan sincero:
--¿cual es tu juego?
--Quiero hacer el amor contigo... Yo sé que tú tambien quieres...
--¿crees que yo pueda hacer el amor con el padre de mi hermano?
Carlos lo mira seductor, lo acaricia:
--olvidalo... por un momento olvida todo y entregate a esto que sentimos...
Los dos se miran con amor, Joel lo mira enamorado:
--¿y tú estás dispuesto a olvidar todo por mí?
--no pienses... entregate a mí...
Y Carlos desea besarlo para que él se funde en su cuerpo pero aunque Joel lo que más desea es hacer el amor con él es consciente de todo lo los separe:
--Sé que me quieres destruir...
Y Carlos le da suaves besos:
--ahora no soy el Carlos vengativo... ahora soy el Carlos que quiere estar contigo...
--¿y después?
Y Carlos lo va abrazando, lo va besando para hacerlo caer:
--no importa el mañana...
Y Carlos lo desea, sabe que después tendrá que destruirlo aunque no se lo dice. No le dice que aunque lo está amando una parte de él nunca lo aceptará y lo odiará siempre por eso y lo hará pagar aunque eso lo destroce:
--yo sé que tú sientes algo por mí... Olvidate de todo... si sientes algo por mí olvidate de todo... hazlo por mi...
Y Joel responde al beso de Carlos está apunto de caer pero le da un empujón:
--¡¡no¡
La mirada de Joel es llorosa. Lo está queriendo mucho y le duele pensar que lo odia. Se aparta de él y no deja que él se le acerca. Carlos lo mira con cariño:
--no me rechaces como si me tuvieras miedo...
Joel le sonríe con amargura:
--eres tú el que te quieras vengar de mi familia...
--¿y no crees que tengo motivos?
--No, no los tienes y prueba de eso es que te quieres acostar conmigo...
Carlos se lleva las manos a la cabeza:
--¡¡no me desesperes¡¡
--pues demuéstrame que has olvidado tu venganza, que puedo confiar en ti...
--Sí me deseas debes olvidar... si tú no te cases yo te doy lo que tú quieres...
Joel traga saliva, desea a ese hombre y le cuesta rechazarlo:
--¡¡no...¡¡ da la cara.. di la verdad..
--no puedo...
--sólo asi no me caso...
Y a Carlos le da rabia que Joel no caiga en sus brazos cuando él casi se lo está rogando:
--no lo haré.
--¡pues me caso...¡
Carlos lo mira con rabia:
--si te casas no me tendrás nunca... si no te casas seré tu amante..
Joel no quiere ser su amante sino su pareja pero no se lo dice. lo mira triste y se va. Carlos lo maldice.


Y amanece el día de la boda, Joel está en su cuarto con Emilio. Los dos en smoking.
--No te cases... hermano... no te cases...
Joel lo acaricia con cariño:
--tengo que hacerlo...
--pero es que no me gusta verte triste...
Carlos entra en ese momento, también muy elegante. Carlos y Joel se miran y se estremecen. Soledad es la única que está feliz. Besa a su hijo:
--¡ay hijo, que felicidad verte tan feliz¡
Carlos mira a su esposa con odio:
--¡¡como puede ser tan tonta¡ --piensa.
Emilio y Joel piensa más o menos lo mismo. Les da pena que su madre no se dé cuenta de los problemas de sus hijos. Soledad besa a su hijo:
--Yo lo sabía... es que las madres lo sabemos todos... yo sabía que Noelia sería tu felicidad...
y Joel no puede evitar que se le escapen algunas lágrimas porque su felicidad es el hombre del que su madre espera un hijo. Emilio se da cuenta del dolor de su hermano, Soledad besa a su hijo con cariño:
--miralo... llorando tan enamorado... es que yo sabía que ibas a ser muy feliz...
Y Emilio no soporta ya ver a su madre tan equivocada:
--¡¡ya mamá... ¿es que no te cansas de decir tonterías?¡
--mijo, no seas envidioso... No tiene nada de malo que me alegre de ver a mi hijo feliz...
Y Emilio está apunto de decir la verdad pero con la mirada Joel le suplica que no lo hace. Como se da cuenta que su madre está agobiando a su hermano Emilio se la lleva casi arrastras aunque Soledad no quiere:
--¿¿¡que te pasa? ¡¡quiero disfrutar de la felicidad de mi hijo¡
--ya pareces borracha...
--¡¡no me ofendas¡
Soledad y Emilio discuten dejando solos a Joel y Carlos que se miran enamorados.
--estás muy guapo --le dice Carlos.
Joel sonríe, vibra por la mirada de él:
--tú también.
Y Carlos siente rico como lo ve Joel.
--¿de veras vas a renunciar a mí para casarte con esa guarra?
--sólo tú puedes impedir mi boda...
--Yo no voy a hacer nada... aún estás a tiempo...
--Hoy me caso...
y Joel sale hacia la puerta. Con desprecio Carlos le dice:
--¿y que haras con ella en la noche de boda...?
y Joel no quiere que Carlos se dé cuenta que se está muriendo de los nervios. Que le da terror el saber que Noelia se quiere acostar con él y saber que no puede. Como si supiera lo que dice contesta:
--tirarmela...
Y Carlos se le ríe:
--¿si?no m digas?y como le vas a hacer? Has buscado en internet?¡
La burla de Carlos ofende a Joel:
--si a ti que te gusta acostarte con hombre te acuestas con mujeres ¿porqué voy a ser yo diferente? Yo al que nunca le han dado por culo...
Carlos lo mira furioso:
--¿y sabes donde meterla..? si necesitas ayuda me tienes a mí...
Carlos lo deja solo, Joel se atormenta. Carlos da un golpe a la pared.
--¡¡no te cases... no te cases¡ --dice para sí.
Y Joel se dispone a salir, ve un gran dolor en el interior de Carlos. Carlos se muestra enamorado, sufrido.

Capítulo 38


Ariadna se desmaya al ver a Carlos y recordar el momento en que se entregó a él. Los dos hermanos llevan a su hermana a su cuarto. Carlos se queda abajo. Le empieza a hacer gracia la idea de ser papá:
--vaya con la monjita... madre soltera... –piensa.
Sonríe:
--la madre y la hija embarazadas de mí... la verdad es que la cosa me ha salido redonda... no me puedo quejar...
Durante la noche, Ariadna se acerca a Carlos que está en el jardín. Lo bofetea pero él le agarra de las manos.
--¡¡me haces daño¡
Con mucho desprecio, él le dice:
--Mira puta, más te vale que guardes el secreto de tu bastardo porque no le hará nada bien a tu reputación que te hayas revolcado con el marido de tu madre...
--¡¡yo no sabía¡
Carlos la mira burlón:
--será tu palabra contra la mía...
Ariadna está desesperada. Con una sonrisa, Carlos le dice:
--si tú le cuentas a alguien esto yo convenceré a tu madre que la culpa es tuya... Ella me ama y quedarás ante todos como ls puta guarra que eres.
Carlos entra en la casa dejando a Ariadna destrozada. Mira al cielo, se aferra al crucifijo que lleva en su cuello. Espera que Díos le aclara a que viene todo lo que está pasando.

Carlos entra en el cuarto de Joel. Se sorprende al verlo en pijama. 
--porque vestido? Es nuestro momento favorito. 


Joel no puede creer que Carlos desea que se la mamen.
--¡¡eres el padre de mi hermano¡
Burlón Carlos le dice:
--te gusta que te la mame y sobretodo mamármela... Eres maricón...
A Joel le duele en el alma que Carlos no se tome nada en serio, que sea el padre de su hermano.
--¡¡largo... largo¡ --dice entre lágrimas.
A Carlos le duele ser rechazado por Joel pero no lo demuestra:
--¡¡pues tú te lo pierdes maricón¡
Carlos se va dando un portazo. Oye como Joel llora desesperado y le duele porqué él se siente igual aunque se traga su dolor....

Días después... Joel visita a su hermana en un apartamento que se ha comprado con el dinero de la herencia de sus hermanos. Cada vez que la va a visitar Ariadna le da las gracias por el regalo, necesitaba huir de la casa, como siempre Joel le dice que no entiende porque huyó, que no esté sola, Ariadna sigue fingiendo que su dolor es porque fue violada y no engañada por Carlos. No soporta ver a ese hombre con su madre, saber que espera un hijo de ella, que su hermano y su hijo serán hermanos por parte de padre.
--almenos vendrás a mi boda no?
Joel no muestra ninguna ilusión por ese dia.
--Es cierto... mañana te casas...
Los dos hermanos se miran con amargura. Él no quiere casarse y ella no quiere ver a Carlos.
--si puedo iré...
Joel sonríe a su hermana. La trata con cariño. Cuando se hermano se ha ido, la joven sale a dar una vuelta por el barrio. El peso del presente es duro, está desesperada. No mira al cruzar y un coche casi le pasa por encima. Es Sebastián en un auto último modelo. El joven se disculpa y Ariadna llora en sus brazos. Se refugia en él, Sebastián se porta como todo un caballero y la lleva a su casa. Ella le da la dirección. Él ha quedado impactado con ella. Desea volver a verla pero ella lo rechaza.
--toma mi número por si me quieres volver a ver... por si me necesitas...
Sebastián se va muy ilusionada y con una sonrisa. Por primera vez ve algo en una mujer que le inspira ternura y no sólo sexo. 
--me tiene que llamar, me tiene que llamar...
Ariadna está demasiado dolida con los hombres como para confiar en otro. Rompe esa tarjeta. Ariadna no le ha querido decir su nombre pero Sebastián sonríe al leerlo en la placa del buzón:
--Ariadna...
Lee el apellido:
--¿de qué me suena? 
Tiene muy mala memoria para los apellidos, sabe que conoce a alguien que se llama igual a esa joven pero no recuerda quien.

Al rato,
Sebastián y Emilio están desnudos en la cama. Emilio lo está conociendo y sabe que algo le angustia.
--¿qué te pasa?
--No nada...
Emilio se apoya en el pecho de él mirándolo:
--no me mientas...
Sebastián piensa en esa joven y siente vergüenza de cómo se gana la vida:
--ella era tan dulce...le daria asco saber que le saco dinero a un pobre gay ... --piensa.
Emilio insiste.
--es que creo que fue un error que aceptara que me regalarás este piso... debimos esperara que lo hubieramos hecho... es que tengo miedo a que no pueda...
--bueno pues me conformaré con mamartela solo eternamente... te estoy queriendo mucho quiero ayudarte en todo.
--no te confundas esto es un negocio...
Emilio lo abraza:
--dejame soñar que te puedo amar aunque yo sé que me puedes corresponder... deja que te bese... --lo besa en el pecho, en la boca-- y si no te cuesta mucha fíngeme amor,..
--pideme cariño no amor...
--me puedes dejar cuando quieras pero dejame soñar...
--Pero supongo que antes me pedirías sexo ¿no?
--Me dolería más perder estos momentos, tu amistad que no el haber hecho el amor o no... aunque claro que me apetece mucho vivir todo contigo...
Sebastián le da pena decirle que le ha gustado una chica y que desearía no estar con él para no sentirse sucio pero siente cariño por Emilio, no lo quiere lastimar y además la oferta es tentadora y total no sabe si tendrá algo con esa chica que le gustó.

Joel y Noelia están juntos. él no le ha querido comprar una casa tan grande como la de su madre y por eso vivirán allí. Joel no quiere separarse de Carlos. Le apetece darle celos a él como Carlos lo hace con su madre. Es un amor que a los dos los alimenta y los lastima. Joel además tiene miedo porque se da cuenta que Noelia está deseando esa noche de boda. 
--va a ser una noche inolvidable...
Joel traga saliva porque no sabe qué va a pasar. Teme que Noelia le vaya a hacer un escándalo y Carlos se burle de él.
--ojalá Carlos me salve... ojalá no me tenga que casar --piensa Joel.
Noelia esta muy ansiosa y Joel se quiere librar de ella. Con la excusa que tiene que madrugar se aparta de ella. Los besos de Noelia lo asquean sólo Carlos lo hace sentir.

Cae la noche, Carlos quiere hablar a solas con Joel. Pero desde que su madre anunció el embarazo Joel no lo deja entrar en el cuarto. Esa noche cuando todos duermen Joel sale a la piscina. Los nervios no lo dejan dormir. Va en boxer. También en boxer Carlos se le acerca sigilosamente y lo abraza por la espalda. Los dos tiemblan.
--yo sabía que esta noche sí... sí esta noche...
Y Joel lo mira y se besan apasionadamente. Los dos extrañaban ese momento, sus besos sus caricias... Carlos lo mira con la sensualidad que enloquece a Joel:
--no te cases...no sin hacer el amor conmigo... pasa esta noche en mis brazos y luego si te quieres casar te juro que te dejo...
Y por primera vez Joel ve a un Carlos enamorado, lloroso que no soporta que su amado se casa. Ambos se desean y se besan apasionadamente deseosos de fundirse el uno en brazos del otro.