lunes, 25 de mayo de 2020

Capítulo 38


Ariadna se desmaya al ver a Carlos y recordar el momento en que se entregó a él. Los dos hermanos llevan a su hermana a su cuarto. Carlos se queda abajo. Le empieza a hacer gracia la idea de ser papá:
--vaya con la monjita... madre soltera... –piensa.
Sonríe:
--la madre y la hija embarazadas de mí... la verdad es que la cosa me ha salido redonda... no me puedo quejar...
Durante la noche, Ariadna se acerca a Carlos que está en el jardín. Lo bofetea pero él le agarra de las manos.
--¡¡me haces daño¡
Con mucho desprecio, él le dice:
--Mira puta, más te vale que guardes el secreto de tu bastardo porque no le hará nada bien a tu reputación que te hayas revolcado con el marido de tu madre...
--¡¡yo no sabía¡
Carlos la mira burlón:
--será tu palabra contra la mía...
Ariadna está desesperada. Con una sonrisa, Carlos le dice:
--si tú le cuentas a alguien esto yo convenceré a tu madre que la culpa es tuya... Ella me ama y quedarás ante todos como ls puta guarra que eres.
Carlos entra en la casa dejando a Ariadna destrozada. Mira al cielo, se aferra al crucifijo que lleva en su cuello. Espera que Díos le aclara a que viene todo lo que está pasando.

Carlos entra en el cuarto de Joel. Se sorprende al verlo en pijama. 
--porque vestido? Es nuestro momento favorito. 


Joel no puede creer que Carlos desea que se la mamen.
--¡¡eres el padre de mi hermano¡
Burlón Carlos le dice:
--te gusta que te la mame y sobretodo mamármela... Eres maricón...
A Joel le duele en el alma que Carlos no se tome nada en serio, que sea el padre de su hermano.
--¡¡largo... largo¡ --dice entre lágrimas.
A Carlos le duele ser rechazado por Joel pero no lo demuestra:
--¡¡pues tú te lo pierdes maricón¡
Carlos se va dando un portazo. Oye como Joel llora desesperado y le duele porqué él se siente igual aunque se traga su dolor....

Días después... Joel visita a su hermana en un apartamento que se ha comprado con el dinero de la herencia de sus hermanos. Cada vez que la va a visitar Ariadna le da las gracias por el regalo, necesitaba huir de la casa, como siempre Joel le dice que no entiende porque huyó, que no esté sola, Ariadna sigue fingiendo que su dolor es porque fue violada y no engañada por Carlos. No soporta ver a ese hombre con su madre, saber que espera un hijo de ella, que su hermano y su hijo serán hermanos por parte de padre.
--almenos vendrás a mi boda no?
Joel no muestra ninguna ilusión por ese dia.
--Es cierto... mañana te casas...
Los dos hermanos se miran con amargura. Él no quiere casarse y ella no quiere ver a Carlos.
--si puedo iré...
Joel sonríe a su hermana. La trata con cariño. Cuando se hermano se ha ido, la joven sale a dar una vuelta por el barrio. El peso del presente es duro, está desesperada. No mira al cruzar y un coche casi le pasa por encima. Es Sebastián en un auto último modelo. El joven se disculpa y Ariadna llora en sus brazos. Se refugia en él, Sebastián se porta como todo un caballero y la lleva a su casa. Ella le da la dirección. Él ha quedado impactado con ella. Desea volver a verla pero ella lo rechaza.
--toma mi número por si me quieres volver a ver... por si me necesitas...
Sebastián se va muy ilusionada y con una sonrisa. Por primera vez ve algo en una mujer que le inspira ternura y no sólo sexo. 
--me tiene que llamar, me tiene que llamar...
Ariadna está demasiado dolida con los hombres como para confiar en otro. Rompe esa tarjeta. Ariadna no le ha querido decir su nombre pero Sebastián sonríe al leerlo en la placa del buzón:
--Ariadna...
Lee el apellido:
--¿de qué me suena? 
Tiene muy mala memoria para los apellidos, sabe que conoce a alguien que se llama igual a esa joven pero no recuerda quien.

Al rato,
Sebastián y Emilio están desnudos en la cama. Emilio lo está conociendo y sabe que algo le angustia.
--¿qué te pasa?
--No nada...
Emilio se apoya en el pecho de él mirándolo:
--no me mientas...
Sebastián piensa en esa joven y siente vergüenza de cómo se gana la vida:
--ella era tan dulce...le daria asco saber que le saco dinero a un pobre gay ... --piensa.
Emilio insiste.
--es que creo que fue un error que aceptara que me regalarás este piso... debimos esperara que lo hubieramos hecho... es que tengo miedo a que no pueda...
--bueno pues me conformaré con mamartela solo eternamente... te estoy queriendo mucho quiero ayudarte en todo.
--no te confundas esto es un negocio...
Emilio lo abraza:
--dejame soñar que te puedo amar aunque yo sé que me puedes corresponder... deja que te bese... --lo besa en el pecho, en la boca-- y si no te cuesta mucha fíngeme amor,..
--pideme cariño no amor...
--me puedes dejar cuando quieras pero dejame soñar...
--Pero supongo que antes me pedirías sexo ¿no?
--Me dolería más perder estos momentos, tu amistad que no el haber hecho el amor o no... aunque claro que me apetece mucho vivir todo contigo...
Sebastián le da pena decirle que le ha gustado una chica y que desearía no estar con él para no sentirse sucio pero siente cariño por Emilio, no lo quiere lastimar y además la oferta es tentadora y total no sabe si tendrá algo con esa chica que le gustó.

Joel y Noelia están juntos. él no le ha querido comprar una casa tan grande como la de su madre y por eso vivirán allí. Joel no quiere separarse de Carlos. Le apetece darle celos a él como Carlos lo hace con su madre. Es un amor que a los dos los alimenta y los lastima. Joel además tiene miedo porque se da cuenta que Noelia está deseando esa noche de boda. 
--va a ser una noche inolvidable...
Joel traga saliva porque no sabe qué va a pasar. Teme que Noelia le vaya a hacer un escándalo y Carlos se burle de él.
--ojalá Carlos me salve... ojalá no me tenga que casar --piensa Joel.
Noelia esta muy ansiosa y Joel se quiere librar de ella. Con la excusa que tiene que madrugar se aparta de ella. Los besos de Noelia lo asquean sólo Carlos lo hace sentir.

Cae la noche, Carlos quiere hablar a solas con Joel. Pero desde que su madre anunció el embarazo Joel no lo deja entrar en el cuarto. Esa noche cuando todos duermen Joel sale a la piscina. Los nervios no lo dejan dormir. Va en boxer. También en boxer Carlos se le acerca sigilosamente y lo abraza por la espalda. Los dos tiemblan.
--yo sabía que esta noche sí... sí esta noche...
Y Joel lo mira y se besan apasionadamente. Los dos extrañaban ese momento, sus besos sus caricias... Carlos lo mira con la sensualidad que enloquece a Joel:
--no te cases...no sin hacer el amor conmigo... pasa esta noche en mis brazos y luego si te quieres casar te juro que te dejo...
Y por primera vez Joel ve a un Carlos enamorado, lloroso que no soporta que su amado se casa. Ambos se desean y se besan apasionadamente deseosos de fundirse el uno en brazos del otro.



 

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